lunes, 8 de febrero de 2010

LA FLOR DE COLORES


Había una vez una flor muy bonita llamada Blanca.
Ella era una flor con diez pétalos y dos hojas. Los diez pétalos eran blancos como su nombre. Blanca era un flor muy triste, porque a ella le gustaban las cosas con colores.

Un día conoció a otra flor llamada Rosa, que era muy roja. Rosa le preguntó a Blanca:
- ¿Cómo te llamas?
Blanca le dijo:
- Me llamo Blanca, porque mis pétalos son blancos.

A la mañana siguiente vio muchas flores de colores y se sintió muy triste porque ella no tenía tanto color y las otras flores tenían muchos colores, así que Blanca se puso a llorar.

Un día decidió irse de aventura en busca de diez colores para sus diez pétalos. Fue a un bosque muy verdoso y con árboles enormes pero estaba muy nerviosa para cruzar porque el bosque estaba oscuro y con muchos animales que podrían comérsela.

Blanca lo cruzó sin miedo y se encontró con una liebre. Ella se asustó y salió corriendo como una moto. Ella se cansó y se dijo:
- Por poquito casi me come ese gran animal peludo, con dientes enormes y con piel marrón.
Blanca miró atrás y vio que la liebre ya se había ido y se preguntó a sí misma:
- ¿Habrá animales demasiado salvajes?
Y de repente alguien le contestó:
- No, aquí no hay animales salvajes, me llamo Rayas. En verdad soy una cebra pero me suelo llamar Rayas. Y tú, ¿cómo te llamas, florecita?
- Me llamo Blanca y busco diez colores para mis pétalos- le contestó-.
La cebra le ofreció uno de sus colores del cuerpo y le preguntó:
- ¿Quieres uno de mis colores?
- ¡Sí! Claro que quiero el color negro – contestó Blanca con alegría -.
La cebra le dio su color negro y los dos se fueron.

Después la flor se encontró a un animal llamado Oso y se asustó un poco, pero cuando hablaron no tuvo miedo de él. El Oso le preguntó:
- ¿Qué buscas?
Y Blanca le contestó:
- Busco nueve colores para mis pétalos.
El oso le ofreció el color marrón de su piel y le preguntó:
- ¿Quieres un color mío?
- ¡Sí! Ahora tengo dos colores y me faltan ocho – contestó con felicidad -.

De repente oyó un sonido y un crujido muy extraño y el animal salió. Ellos se hablaron y era un león. El león le dijo:
- ¿Qué quieres y qué buscas en mi bosque?
Ella le contestó con miedo:
- Bus…Busco ocho colores, ¿por qué me lo preguntas?
El león le dio un color amarillo de su cuerpo.
- Gracias por el color, señor león – le dijo ya sin miedo –.

Blanca se encontró con cuatro animales más: serpiente, caballo, conejo y perezoso.
Ellos le dijeron:
- ¿Qué quieres florecita de tres colores?
Ella le dijo con valentía:
- Busco colores para mis pétalos.
Ellos se pusieron de acuerdo y le dieron el color de cada uno: verde, manchitas negras y marrones, blanco y gris.
Ella aceptó diciendo:
- Muchas gracias por sus colores, amigos. Encantada de conocerlos.

Un trío de animales se encontró con Blanca y los tres animales eran: tigre, cerdo y pajarito. Ellos ya sabían que buscaba colores y le entregaron los suyos: rosa, naranja y rojo.
Blanca le dio las gracias y completó todos sus colores.

Blanca regresó a su campo y todas las flores se quedaron con la boca abierta y Blanca se quiso llamar colores.

María Alexandra Ceballos Pilay.
6º Primaria.

1 comentario:

  1. Es un cuento muy bonito para contar a los más peques de la casa. ¡Gracias!

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