martes, 2 de febrero de 2010

Historia de un sándwich de atún


Érase una vez un sándwich de atún llamado Marcelo al que le gustaban las aventuras. Un día le dijo a un cereal que cayó al suelo:
- Oye, cereal, ¿sabes qué voy a hacer?
- No – contestó el cereal - ¿Qué vas a hacer?
- Voy a hacer un viaje por el tubo digestivo – dijo –
- ¡Qué buena idea! – contestó el cereal.
Sin decir más el sándwich se preparó y esperó a la hora de la merienda.
- Cariño, ven a merendar – dijo la madre de Jesús ( el niño ).
Sin más que hacer Jesús le pegó un buen mordisco al sándwich Marcelo y se lo tragó. En forma de bolo alimenticio Marcelo cruzó el esófago. Al llegar al estómago se mezcló con los jugos gástricos y se convirtió en quimo. Bajó por el colon y al mezclarse con los jugos pancreático e intestinal se convirtió en quilo. Siguió hasta llegar al intestino delgado, donde conoció a los restos de la ensalada que estaban a punto de ir a parar al intestino grueso y convertirse en heces para salir del cuerpo. El sándwich, viendo cómo era dividido en nutrientes y desechos fue por la parte de desechos a ya sabemos dónde. Ahora tiene doble vida: una como nutrientes, repartidos por el cuerpo, y otra como ya sabéis qué, en la fosa séptica.


Andrés Aarón Fernández Sáez.
6º Primaria.

1 comentario:

  1. Este texto fue elaborado por el alumno en un control del tema de la Nutrición. Muy bien, Andrés.

    ResponderEliminar